Hasta hace poco parecía que la generación millennial estaba únicamente comprendida por jóvenes con intereses dispersos en cuestiones económicas. Pero el tiempo pasa, y ahora supone un gran porcentaje de la población con un poder de compra alto. Nacidos entre 1981 y 1999, los millennials son casi nativos digitales, pero aún necesitan ese trato humano tan propio de los baby boomers. Ahora es cuando el sector seguros debe encontrar la forma de acercarse a ellos y demostrarles que está aquí para ofrecerles la ayuda que necesitan.

Como todos, los millennials esperan un seguro que proteja aquello que más estiman: salud, viajes, seguros de hogar, de vida... El gran reto es encontrar un plan que cumpla su función siendo fiel a los valores que representan a esta generación: la tecnología y el trato personal.

En otras ocasiones hemos hablado del concepto de insurtech, que aúna los beneficios de la innovación tecnológica con el propio mundo de los seguros para mejorar la experiencia del asegurado. En el caso de los millennials, esta evolución natural hacia lo tecnológico y lo digital ha de permanecer unida al contacto personal, al asesoramiento y la guía por parte de un especialista. De hecho, el 55% de los millennials buscan y comparan sus seguros online, pero requieren del asesoramiento personal antes de tomar la decisión de contratar una póliza.

El gran reto de las compañías de seguros es luchar contra esa visión arcaica y tradicional que gira en torno al sector y que permanece en el imaginario colectivo de la generación millennial. La filosofía del human technology precisamente une las ventajas de la tecnología y el trato humano. En Smart & Smart, creemos que es fundamental ponernos en el lugar de los millennials para hacer más cercano el mundo de los seguros, más asequible, adaptados a cada uno, y que se pueda llegar a ellos de forma rápida y digital, siempre con los mejores conocimientos gracias al aprendizaje continuo de los consultores expertosSiempre de tú a tú.

 

La personalización de un seguro a golpe de clic

Uno de los principales hándicaps de los seguros frente a los millennials es que tienen una percepción relativamente baja de necesitarlos, aunque va en aumento conforme sube la edad media de esta generación. Para que los millennials entiendan que los seguros también son cosa suya, es necesario que sientan representadas en la oferta sus preocupaciones cotidianas. ¿Están en edad de ser padres? ¿Primera vivienda propia? ¿Vacaciones en familia? Adaptar las recomendaciones a cada uno de los momentos en los que pueden serles de ayuda. Hacer hincapié en la tranquilidad, la seguridad y la confianza que otorga un seguro que, además, es fácil de contratar, es la clave.¿Saben todos los millennials que en tan solo unos minutos desde su teléfono pueden obtener el asesoramiento que necesitan para contratar su seguro?

Los millennials demandan seguros adaptados exclusivamente a lo que necesitan, con un componente de personalización clave. No pagan de más por servicios extra ni se conforman con un estándar que los meta a todos en un mismo saco. Aquí entran en juego factores que, de nuevo, los diferencian de los baby boomers a los que ya estaba acostumbrado el mundo de los seguros.

El que quizás sea el más importante de todos hace referencia al uso de la tecnología. Esta generación realiza una gran parte de sus gestiones a través de su smartphone, el dispositivo móvil por excelencia. Esto obliga a las compañías a ofrecer un soporte multicanal que permita a cualquier cliente hacer uso del servicio donde y cuando lo necesite.

Por último, es fundamental saber que los millennials son la generación más comprometida con su círculo y más propensa a compartir sus experiencias. Un millennial contento con su experiencia explotará al máximo su capacidad de recomendación a sus allegados, familiares y amigos, haciendo exponencial el alcance de su opinión en sus grupos sociales.