La salud y el sector de los seguros van de la mano. Además, ambos sectores están experimentando cambios profundos como consecuencia de la intensa transformación tecnológica que está viviendo la sociedad en las últimas décadas. En este escenario y dada la importancia de la salud —nada es más importante—, las compañías de seguros trabajan para incorporar continuamente mejoras para que sus prestaciones sanitarias sean cada vez más amplias y funcionales. 

Para lograrlo se hace imprescindible inventar nuevos escenarios de lo que puede depararnos el futuro: la imaginación es la primera herramienta para construir, gracias a la tecnología, unos servicios sanitarios más completos y cómodos. En este sentido, Allianz Care, dentro de la serie El Mundo en 2040, dedica un informe a analizar el futuro de la atención médica y el bienestar y detectar las cinco tendencias que marcarán la evolución de este ecosistema. 

Este informe pone de relieve algunas tendencias muy ligadas a la innovación y la tecnología. Por ejemplo, el futuro de la medicina pasa por el desarrollo de tratamientos con células madre o la nanomedicina, pero también por la medicina individualizada. Es decir, aprovechar la data para poder detectar algunas enfermedades con mayor precisión. Asimismo, la terapia y edición genéticas será otra de las tendencias del sector en los próximos años. Para ello, se utilizarán smartwatches y otros aparatos wearables con los que realizar un seguimiento en tiempo real de algunos aspectos relacionados con la salud.

Digitalización de la medicina 

Las conclusiones de ese documento elaborado por Allianz Care apuntan a una medicina digitalizada que cambiará radicalmente todo lo que creemos conocer sobre la atención médica y la relación entre los profesionales y sus pacientes. De las muchas novedades que eso supondrá se pueden destacar especialmente estas cuatro: 

  • Información sobre tratamientos. En la actualidad, la búsqueda en internet de determinados síntomas para detectar dolencias se ha convertido en una práctica habitual, aunque poco recomendable. Pero, progresivamente, el sector sanitario y, por ende, el de los seguros, está evolucionando para ofrecer a los usuarios la posibilidad de consultar a un profesional en tiempo real a través de una aplicación para smartphones. 


Además, los médicos recibirán el apoyo de bots conversacionales que podrán responder de manera rápida a cualquier duda que le surja a un paciente en un momento dado. 


  • Medicina personalizada con con data El uso de data tiene numerosas aplicaciones en cualquier ámbito. En este caso, monitorizar a un paciente cuando está recibiendo un tratamiento para asegurar que se está realizando de la forma correcta o controlar el ritmo cardiaco son algunos de los usos de la data en este sector. 


  • Cambios en la relación entre médico y paciente. Por un lado, se está diversificando la atención sanitaria, con diferentes interlocutores en función de las especialidades médicas y con el uso de distintos canales de comunicación en función del tipo de servicio que se precise. Por otro, los pacientes son más conscientes y están mejor informados, lo que deriva en una interlocución más equilibrada entre ambos. Ambos factores están provocando que se hable cada vez más de relación clínica en lugar de relación médico-paciente. Pero eso no significa que los médicos pierdan valor: la labor de explicar al paciente todo lo que tiene que ver con su salud sigue siendo igual de necesaria pero ahora existen diferentes vías para comunicarse con él.

  • El impacto de la Inteligencia Artificial. La Inteligencia Artificial (IA) es la herramienta que permite encajar el resto de piezas mencionadas: los dispositivos recogen información, la data traza perfiles individualizados de los pacientes y, gracias a eso, la inteligencia artificial puede dar respuestas sencillas e inmediatas a consultas rutinarias o poner en marcha los protocolos necesarios cuando la situación lo requiera. La IA también permitirá aumentar la productividad puesto que supone un apoyo en las tareas rutinarias para los profesionales del sector gracias al aprendizaje continuo.


    Todas estas tendencias van a suponer un cambio importante en la salud de las personas y en su forma de protegerla. Por este motivo, las compañías y consultores de seguros tienen que mantener el foco en lo que sucede en el sector sanitario: la oferta de pólizas y el trato con los clientes tiene que evolucionar en consonancia con la sanidad. Sólo así se podrán satisfacer de manera idónea las necesidades que demandan los usuarios.